UGT Servicios Públicos ha reclamado una revisión profunda del actual sistema de promoción interna en la Administración de la Seguridad Social al considerar que el modelo presenta importantes deficiencias y no está cumpliendo su finalidad: favorecer el desarrollo profesional del personal, garantizar el relevo generacional y reforzar una Administración que debe afrontar el envejecimiento de sus plantillas y una gestión cada vez más compleja.
El sindicato sostiene que los resultados del último proceso de promoción interna al Cuerpo de Gestión de la Seguridad Social son un claro síntoma de que el sistema necesita cambios. De los 995 aspirantes que participaron en las pruebas, únicamente 27 las superaron, lo que supone un porcentaje de aprobados del 2,71 %.
Para UGT Servicios Públicos, estas cifras no pueden explicarse únicamente por el nivel de exigencia de las pruebas o por el esfuerzo de las personas aspirantes. La verdadera cuestión es si el diseño del proceso selectivo responde al objetivo para el que fue creado o si, por el contrario, está dificultando el acceso a la promoción de profesionales con experiencia, capacitación y un firme compromiso con el servicio público.
El sindicato defiende que la promoción interna debe convertirse en una auténtica herramienta de gestión del talento. Para ello, considera necesario revisar la orientación de las pruebas y encontrar un equilibrio entre la exigencia propia del proceso selectivo y el reconocimiento de la experiencia profesional, las competencias adquiridas y el conocimiento especializado que proporciona el desempeño diario en la Seguridad Social.
La organización sindical subraya que apostar por el talento interno no significa rebajar el nivel de exigencia, sino diseñar procedimientos capaces de identificar a los mejores profesionales y aprovechar el capital humano ya existente en la organización.
En opinión de UGT Servicios Públicos, los resultados de esta convocatoria de promoción interna al Cuerpo de Gestión de la Seguridad Social deben servir para abrir un proceso de reflexión que permita modernizar el modelo de promoción interna y adaptarlo a las necesidades actuales de la Administración. El objetivo, concluye, debe ser garantizar que la promoción interna cumpla su verdadera función: reconocer el mérito y la experiencia, retener el talento, favorecer el desarrollo profesional y fortalecer el futuro de la Seguridad Social.