La secretaria general de UGT Servicios Públicos, Isabel Araque, ha reclamado hoy el liderazgo social del sindicalismo para hacer frente al actual escenario de polarización política y avance de la extrema derecha, y ha llamado a UGT a ampliar su interlocución más allá del ámbito estrictamente laboral para construir alianzas con el conjunto de la sociedad.
Durante su intervención en la XXVI Escuela Internacional de Verano Manuel Fernández López “Lito”, que UGT Asturias celebra en Oviedo bajo el lema “Claves para el bienestar social”, Araque ha advertido de que el sindicalismo se enfrenta a un momento especialmente trascendente. “No dejemos que la extrema derecha ocupe un lugar que no le corresponde”, ha señalado.
Araque ha defendido también una concepción de los servicios públicos que vaya más allá de las condiciones laborales de quienes trabajan en ellos. La secretaria general de UGT Servicios Públicos ha reivindicado que las mejoras salariales y laborales de las empleadas y empleados públicos son imprescindibles, pero ha subrayado que deben ir acompañadas de una transformación y modernización de las Administraciones Públicas.
“En la defensa de los servicios públicos, de su calidad y su función es necesaria la mejora de la calidad del empleo, de los salarios y de las condiciones laborales. Pero también es verdad que, siendo necesarias, son insuficientes”, ha afirmado.
Por ello, ha anunciado el compromiso de UGT Servicios Públicos de implicarse “como nunca” en la mejora del funcionamiento y de la atención a la ciudadanía, apostando por aprovechar las posibilidades de la modernización tecnológica para reducir burocracia y mejorar la rapidez, la agilidad y la cercanía de la Administración.
Para la secretaria general de UGT Servicios Públicos, el reto del sindicato no puede limitarse a mantener su posición en el ámbito laboral. “Tenemos que empezar a pensar más allá”, ha defendido, reclamando una verdadera conversación con el conjunto de la sociedad y una estrategia de alianzas que permita fortalecer unos “cimientos” sociales que considera erosionados.
En este sentido, Araque ha situado especialmente el foco en las clases medias trabajadoras, a las que considera un actor fundamental para la cohesión social y para la defensa del Estado del bienestar. Ha advertido de que el empobrecimiento, la incertidumbre y la pérdida de expectativas pueden alimentar el crecimiento de los discursos extremistas y ha reclamado al sindicalismo de clase como el “horizonte de progreso”.
La dirigente sindical ha defendido que los servicios públicos “no son simplemente un lugar de trabajo”, sino “el verdadero pilar del bienestar, derechos y progreso en igualdad de condiciones”, y ha advertido de que las victorias sindicales no pueden ser percibidas por la ciudadanía únicamente como mejoras corporativas.
Así se refleja en el Acuerdo Marco para la mejora del empleo público y el servicio a la ciudadanía, suscrito por UGT Servicios Públicos y publicado en el BOE, que plantea una hoja de ruta para avanzar hacia un empleo público estable y de calidad y una Administración moderna, accesible y cohesionada.
Durante su intervención, Araque se ha referido a retos como el migratorios o las emergencias ante el cambio climático y ha señalado que, una vez más, la solución es unos servicios públicos fuertes, con suficientes recursos humanos y materiales para dar soluciones rápidas y adecuadas a las demandas de la ciudadanía.
La secretaria general de UGT Servicios Públicos ha reclamado que España y Europa afronten este desafío preservando la cohesión social y desde la cooperación con los países europeos, defendiendo una respuesta “solvente” y alejada de la búsqueda de titulares.
La dirigente de UGT Servicios Públicos ha cerrado su ponencia reivindicando el papel del sindicalismo de clase como actor social y político y llamando a UGT a liderar una alianza amplia con distintos sectores sociales, generaciones y empresas comprometidas con un modelo económico y social más justo.
La Escuela Internacional de Verano Manuel Fernández López “Lito”, organizada por UGT Asturias en colaboración con la Universidad de Oviedo, celebra este año su XXVI edición y aborda, entre otros asuntos, la inteligencia artificial y las relaciones laborales, los retos sindicales, la geopolítica y la ultraderecha, la salud y el bienestar social y la vivienda.