El pasado lunes 31/08/2026 Función Pública comunicó al SEPE que el cese del personal funcionario interino que presta servicios en programas vinculados al Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia y su Adenda, se pospone al 30 de septiembre de 2026 como se había solicitado, desde UGT y desde el propio Organismo.
Desde la Secretaría de la Mesa Delegada el SEPE nos avanzan que dada la importancia del trabajo que continúa desarrollando este personal y la necesidad de completar las tareas se va a solicitar que los ceses se aplacen nuevamente hasta el 31/12/2026.
Desde UGT solicitamos que dicha petición se haga de inmediato para tener una pronta respuesta y no crear falsas expectativas a estas 100 personas que no se merecen estar en vilo sin saber si los cesan o no a finales de este mes, ni esperar al mismo día 30/09/2026 para conocer la resolución que tome Función Pública.
No se puede jugar con la salud mental, la ansiedad del personal, ni su economía, aunque por otras ocasiones anteriores sabemos que en el SEPE hay responsables muy aficionados y aficionadas a usar estas herramientas de presión para obtener mejores resultados de cara a los objetivos de productividad.
UGT lleva varios años avisando del colapso que puede sufrir el organismo:
- Somos 7.200 cuando debíamos ser 11.600.
- Hay más de 150 Oficinas de Prestaciones con menos de tres efectivos, de las cuales al menos 11 tienen 0 efectivos.
- Más del 50% de las Oficinas de Prestaciones están infradotadas.
La incorporación de personal de la Oferta de Empleo Público no cubre el número de jubilaciones que se produce en el organismo y, para colmo de males, no se autoriza al SEPE la contratación de interinos para cubrir bajas de larga duración de funcionarios ni de personal laboral que realiza tareas administrativas.
No podemos conformarnos con que cada fin de año se informe en Mesa Delegada que estamos en la peor situación de plantilla en lo que se refiere al número de efectivos. Ha llegado ya el momento de apostar por este organismo ahora que estamos en época de “vacas gordas” en la macroeconomía para que cuando lleguen las “vacas flacas” tengamos la suficiente plantilla para hacer frente a lo que venga sin que todo sea a costa de la salud tanto física como psicológica de las personas que conformamos la plantilla del SEPE.
LOS TRABAJADORES DEL SEPE MERECEMOS MÁS RESPETO POR PARTE DE NUESTROS GESTORES, DEL MINISTERIO Y DE FUNCIÓN PÚBLICA