UGT ha suscrito el preacuerdo alcanzado con el Gobierno para fijar la nueva cuantía del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) para 2026 en 1.221 euros mensuales en 14 pagas, manteniendo la exención en el IRPF ya aplicada en 2025, con el objetivo de que esta cantidad sea neta para las personas perceptoras.
Este avance, fruto de la acción sindical, supone un incremento de 37 euros al mes y 518 euros más al año, situando el SMI en 17.094 euros anuales.
Un paso más contra la precariedad y la pobreza laboral
La actualización del SMI refuerza una herramienta esencial para combatir la precariedad, la desigualdad salarial y la pobreza laboral, mejorando el poder adquisitivo de quienes perciben los salarios más bajos.
Según las estimaciones, más de 2,5 millones de personas trabajadoras se beneficiarán de esta subida, con un impacto especialmente relevante en mujeres y personas jóvenes, que siguen concentrándose en los empleos más vulnerables y peor remunerados.
Garantías para que la subida llegue íntegra al salario
En el marco del preacuerdo, el Gobierno se compromete a impulsar un Real Decreto que ordene las reglas de compensación y absorción de complementos salariales, evitando que la mejora del SMI se “neutralice” mediante pluses u otros complementos vinculados a funciones o circunstancias especiales. Esto es clave para asegurar que el incremento llega íntegramente a los salarios.
Un mensaje claro a la patronal: salarios dignos y responsabilidad social
UGT lamenta que la patronal haya decidido no suscribir una subida del 3,1%, especialmente cuando las organizaciones sindicales defendimos una actualización mayor y cuando los convenios con efectos en 2025 han registrado incrementos medios superiores.
Esta negativa evidencia una falta de compromiso con la cohesión social y con un modelo productivo basado en salarios dignos, estabilidad laboral y respeto efectivo de los derechos laborales.
También en lo público: contratas y negociación colectiva
Desde UGT Servicios Públicos subrayamos que este avance es especialmente relevante en actividades vinculadas a los servicios públicos y sus contratas, donde el SMI actúa como suelo real para miles de personas trabajadoras (limpieza, ayuda a domicilio, mantenimiento, servicios auxiliares, etc.). Por eso, reiteramos la necesidad de eliminar obstáculos que dificultan trasladar las mejoras salariales a la contratación pública.
En ese sentido, UGT reafirma su compromiso con la modificación de las reglas de desindexación (reivindicación recogida en el V AENC), para garantizar que las subidas del SMI y los avances salariales se reflejen de forma efectiva en los contratos y en la negociación colectiva.
UGT seguirá defendiendo un SMI suficiente y alineado con Europa
UGT continuará defendiendo, en el diálogo social y la negociación colectiva, un salario mínimo justo, suficiente y alineado con los estándares europeos, como pieza clave para un mercado de trabajo más equilibrado, más justo y más democrático.