Desde UGT Servicios Públicos queremos situar en el centro del debate social, sindical e institucional una cuestión decisiva para el presente y el futuro de nuestra sociedad: la precariedad juvenil y la necesidad de reforzar los servicios públicos que acompañan, protegen y abren oportunidades a las personas jóvenes.
La juventud no es una realidad uniforme. Está atravesada por distintas condiciones de vida, trayectorias, orígenes, capacidades, identidades, territorios, responsabilidades familiares, situaciones económicas y experiencias de discriminación o desigualdad. Por eso, hablar de juventud exige hacerlo desde una conciencia clara de diversidad y desde el compromiso con la igualdad real de oportunidades.
La precariedad juvenil no puede seguir presentándose como una etapa natural o inevitable. La temporalidad, los salarios insuficientes, la parcialidad no deseada, las prácticas sin derechos, la dificultad para acceder a una vivienda, la falta de orientación, la incertidumbre vital y la debilidad de redes de apoyo están condicionando los proyectos de vida de muchas personas jóvenes. No estamos ante un problema individual, sino ante una desigualdad estructural que requiere respuestas públicas, colectivas y sindicales.
Desde los servicios públicos tenemos una responsabilidad fundamental. La educación, la formación profesional, la universidad, los servicios de empleo, la atención social, la salud mental, la cultura, el deporte, la vivienda, la igualdad, la protección a la infancia y adolescencia, la orientación juvenil y los servicios de proximidad deben actuar de manera coordinada para que ninguna persona joven quede sola ante la precariedad.
Los servicios de juventud deben ser una pieza clave de esa respuesta. No pueden limitarse a actividades puntuales ni depender de recursos insuficientes. Necesitamos casas de juventud, puntos de información juvenil, espacios comunitarios, servicios de orientación, programas de participación, apoyo al asociacionismo y recursos de proximidad en barrios, pueblos y ciudades. Estos espacios son esenciales para crear vínculos, prevenir la exclusión, acompañar procesos de emancipación, fomentar la convivencia democrática y fortalecer la participación social.
También es imprescindible formar para la ciudadanía. Las personas jóvenes tienen derecho a conocer sus derechos laborales, sociales y democráticos; a recibir formación en igualdad, diversidad, derechos humanos, prevención del racismo, cultura de paz, sostenibilidad, memoria democrática, uso crítico de las tecnologías y participación colectiva. Formar ciudadanía es ofrecer herramientas para vivir con autonomía, defender derechos y participar en la transformación social.
La igualdad debe abordarse desde una conciencia amplia de diversidad. No se trata de sumar colectivos de manera aislada, sino de reconocer que las desigualdades se cruzan y producen barreras distintas en el acceso al empleo, la educación, la vivienda, la salud, la participación y los servicios públicos. Una respuesta pública justa debe garantizar accesibilidad, trato digno, no discriminación, apoyos adecuados y oportunidades reales para todas las personas jóvenes.
Desde UGT Servicios Públicos queremos abrir espacios de participación juvenil dentro del sindicato. Queremos escuchar a las personas jóvenes, incorporar sus propuestas, fortalecer su presencia en los centros de trabajo, en la acción sindical, en la negociación colectiva y en la defensa de los servicios públicos. La juventud no debe ser solo destinataria de políticas o discursos: debe ser protagonista de la organización sindical y de la construcción de derechos.
Combatir la precariedad juvenil exige empleo digno, pero también servicios públicos fuertes, cercanos y accesibles. Exige educación, orientación, formación, protección social, salud mental, cultura, vivienda, participación, igualdad y comunidad. Frente a la incertidumbre y la fragmentación, defendemos derechos, organización colectiva y servicios públicos capaces de sostener vidas dignas.
La juventud tiene derecho a trabajar, formarse, participar, asociarse, emanciparse y construir futuro con dignidad. Y desde UGT Servicios Públicos afirmamos que ese futuro solo será posible con igualdad real, servicios públicos fuertes y participación juvenil organizada.