La vivienda no puede seguir tratándose como un negocio mientras miles de personas ven imposible acceder a un hogar digno. Defender el derecho a la vivienda es defender también la igualdad, la cohesión social y unas condiciones de vida justas para la clase trabajadora.
Desde UGT Servicios Públicos reclamamos una acción pública firme: más vivienda pública, control de la especulación y políticas que garanticen que vivir con dignidad no dependa del mercado.