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La reducción de la distribución horaria, del número de alumnos y de grupos atendidos por el profesorado no admite más demoras

Los resultados del informe Education at a Glance demuestran que el profesorado en España dedica más horas lectivas en su jornada que los docentes de su entorno y que continúa perdiendo poder adquisitivo, a pesar de haber aumentado sus responsabilidades y las necesidades de atención en las aulas.

La convocatoria de elecciones para el próximo 29 de noviembre ha supuesto el decaimiento automático del Proyecto de Ley por la que se modifican la Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación, y la Ley 4/2019, de 7 de marzo, de mejora de las condiciones para el desempeño de la docencia y la enseñanza en el ámbito de la educación no universitaria, y se adoptan otras medidas para la mejora del sistema educativo. También se ha paralizado la tramitación de la reforma del Real Decreto 132/2010, por el que se establecen los requisitos mínimos de los centros que impartan las enseñanzas del segundo ciclo de la educación infantil, la educación primaria y la educación secundaria y que incluía la mejora de las condiciones en la etapa 0-3.

Sin embargo, la convocatoria de elecciones no puede ser la excusa para que las Administraciones autonómicas eludan sus responsabilidades en el ejercicio de sus competencias. En este sentido, es bueno recordar que todas las Administraciones educativas deben asegurar que todos los centros educativos reciban los recursos humanos y materiales en función de sus objetivos, características, contextos y necesidades del alumnado.

Por ello, desde UGT exigimos, en este boletín, no demorar más la revisión de la distribución horaria semanal y del número de alumnos y grupos asignados a cada profesor, así como la ampliación de las plantillas de los centros educativos para adecuarlas a las necesidades actuales.

Estas necesidades dependen de múltiples factores, entre los que destaca la necesidad de implementar una amplia oferta de empleo público docente que permita, por un lado, alcanzar las mismas cotas de horario lectivo que nuestros colegas europeos y por otra parte permita el rejuvenecimiento de las plantillas y la reducción del profesorado interino, una exigencia recientemente reforzada desde la UE ante el alto porcentaje de plantillas interinas en nuestra Administración. Con estas medidas se garantizaría la estabilidad de las plantillas en los centros educativos, se favorecería el desarrollo y continuidad de sus proyectos educativos y la aplicación de medidas compensadoras en aquellos centros y proyectos que lo requiriesen.

UGT considera que no se puede demorar por más tiempo el equilibrar el número de horas lectivas y de atención directa con el alumnado, las dedicadas para la preparación de otras actividades y el trabajo burocrático y administrativo, de manera que se aproximen a las medias de la OCDE y la UE y en consonancia con el resto de países de nuestro entorno. Esta situación es una prioridad que se ve agravada por la ausencia de un horario escolar equilibrado que desgasta en mayor medida al profesorado en nuestro país.  

Aunque es evidente que en todas las comunidades excepto en Madrid se han desarrollado avances, mejorando incluso lo recogido en la Ley 4/2019, y mejoras en las ratios, UGT reclama la urgencia de abordar de manera clara su regulación con carácter de normativa básica para evitar las distorsiones que presenta nuestro sistema educativo, oportunidad que se ha perdido con el decaimiento de la reforma que se estaba tramitando en el Parlamento.

El profesorado está sobrecargado de horas lectivas, en perjuicio del tiempo que sería necesario dedicar a otras actividades que repercuten en la calidad de la enseñanza, como son la participación en proyectos de innovación educativos, atención a las familias, tutorías, preparación de clases, correcciones, cursos de formación, reuniones del personal, innovaciones didácticas, tutorización de profesores noveles, etc., lo que resulta incompatible en la práctica para poder realizar de forma eficaz la enseñanza personalizada que preconiza la LOMLOE.

Por ello, seguimos demandando la reducción de la carga lectiva del profesorado a 18 horas para el profesorado de Infantil y Primaria y 15 horas en Secundaria y Bachillerato, así como el acercamiento y equilibrio del número de horas de atención directa al alumnado con el número de horas para preparación de otras actividades, en consonancia con el resto de países de nuestro entorno. Esta medida redundará en beneficio de la calidad de la enseñanza, de la atención que recibe el alumnado, de la salud laboral de nuestros docentes y de la mejora cualitativa y cuantitativa del empleo.

Desde UGT también defendemos la necesidad de abordar una reducción en las ratios del alumnado. Defendemos mecanismos que combinen reducciones en ratios y horario lectivo que impliquen una reducción efectiva y real del número de alumnos y alumnas de los que tiene que hacerse cargo el profesorado en aquellos contextos en los que, bien por la imposibilidad de ampliar el número de centros o de grupos o por las condiciones socioeconómicas del alumnado, la labor docente se realiza en situaciones más difíciles o en agrupamientos por encima de la media.

Por último, reclamamos que, dentro de la autonomía normativa de cada Administración educativa, se avance hacia una mayor claridad y convergencia con lo dispuesto en la LOMLOE tanto en la jornada laboral (con la incorporación en todos los niveles de la inclusión, dentro del horario lectivo del profesorado, de los proyectos interdisciplinares o la investigación en metodología o en innovación educativa, así como la inclusión del reciclaje o la formación permanente durante la jornada laboral) como en el reconocimiento de la labor tutorial y la consideración a los docentes mayores de 55 años.

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UGT Servicios Públicos

UGT Servicios Públicos es una federación de UGT dedicada a defender los derechos e intereses de los trabajadores de los servicios públicos de España.