Ante lo ocurrido en Galicia, donde un bombero ha resultado gravemente herido en acto de servicio, con la pérdida de una pierna, UGT quiere trasladar públicamente, en primer lugar, su apoyo al compañero, a sus familiares y a las víctimas rescatadas del incendio, así como su profunda preocupación por lo sucedido.
Más allá de las circunstancias concretas del suceso, este hecho vuelve a poner de relieve una realidad que no puede ignorarse: la seguridad de los bomberos no puede quedar subordinada a la insuficiencia de medios humanos y materiales.
Desde UGT reiteramos que toda intervención debe realizarse bajo el principio irrenunciable de dotaciones seguras, conforme a la normativa vigente en materia de prevención de riesgos laborales. No se trata de una cuestión numérica, sino de garantizar que cada actuación se desarrolle con los medios humanos y técnicos adecuados para proteger tanto a los intervinientes como a la ciudadanía.
La situación actual evidencia que, en este país, la mayoría de las intervenciones se están llevando a cabo con plantillas insuficientes, a pesar de las denuncias persistentes de los agentes sociales, lo que compromete la operatividad, limita la capacidad de respuesta ante emergencias complejas y aumenta el riesgo inherente a una profesión ya de por sí peligrosa.
Por todo ello, UGT reclama la implantación de dotaciones seguras y el cumplimiento efectivo de los estándares de seguridad en las intervenciones de bomberos.