En marzo de 2025, las trabajadoras y trabajadores del SEPE nos sorprendíamos cuando nuestro flamante nuevo programa, ALMA, cometía un error a la hora de pagar las nóminas de febrero: resulta que, en vez de los 30 días de rigor, abonaba dos días menos para igualarlos a los 28 días naturales que tiene este mes.
En marzo de 2026 el error se repite: 28 días paga el programilla de nuevo. Lo que ha cambiado es que ya a nadie de la plantilla le sorprende que ocurran este tipo de cosas, es algo que hemos aprendido a lo largo del tiempo: ALMA da problemas.
Han pasado 16 meses desde la implantación de ALMA, pero seguimos esperando: a no tener que mandar cartas de archivo por el método antiguo; a poder ver si se han pagado o no los cobros indebidos; a poder activar el CAE en contributiva cuando hay contratos parciales; a poder reanudar las bajas de mayores de 52 años por no presentar la DAR sin “apaños” en la fecha de solicitud; a que cuando grabamos un cambio de cuenta bancaria podamos asegurarle al beneficiario que va a cobrar en ella; la aplicación de CAE en los subsidios funciona al azar, o bien no corta el subsidio o si lo hace no lo aplica al cálculo; la aplicación de oficio de CAE a contributiva no funciona en todos los casos; …
El año que viene esperaremos ansiosos el día 10 de marzo a ver qué ha hecho ALMA. Y si de nuevo paga 28 días, por desgracia, ya no sorprenderá a nadie.
Desde UGT exigimos a la Administración que ponga los medios necesarios para que ALMA funcione como debe hacerlo de una vez por todas, ya que desde noviembre de 2024 el banco de pruebas debería estar más que superado. Los recursos económicos dedicados en estos 16 meses a la empresa que desarrolla y mantiene ALMA se podrían haber dedicado a que el personal de la SGTIC, que está suficientemente preparado, hubiese desarrollado una herramienta que podría tener errores, pero hubiese estado realizada por y para el personal del SEPE, al estilo de lo que sucede con Coloso, y probablemente la situación sería otra.
La situación del SEPE no tiene como único problema el funcionamiento de ALMA, pero si no existiese este problema el servicio público que prestamos en el SEPE sería mejor y la presión sobre la plantilla sería menor.