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Los sindicatos del Ámbito exigen que el actual Proyecto de Ley de Estatuto Marco no “caiga en saco roto” y sea la referencia para el nuevo Gobierno

Las organizaciones sindicales subrayan que las negociaciones mantenidas en los últimos tres años con Sanidad posibilitaron acordar una Ley muy beneficiosa para todo el personal de la sanidad pública, por lo que entienden que deberá ser el “punto de partida” para el próximo Ejecutivo

SATSE-FSES, FSS-CCOO, UGT y CSIF, como legítimos representantes de los y las profesionales del Sistema Nacional de Salud, reiteran que, al igual que han hecho en los últimos tres años, en la próxima legislatura seguirán trabajando fieles a su compromiso de lograr aprobar una Ley que garantice y consolide derechos comunes para todos los y las profesionales del SNS.

SATSE-FSES, FSS-CCOO, UGT y CSIF subrayan que el Proyecto de Ley de Estatuto Marco del personal estatutario acordado en esta legislatura con el Ministerio de Sanidad debe ser la referencia para que el Gobierno que salga de las próximas elecciones generales retome y afronte de manera urgente la necesaria reforma del marco regulador de las condiciones de trabajo del conjunto del personal del Sistema Nacional de Salud.

Tras conocerse la convocatoria de elecciones generales, las organizaciones sindicales presentes en el Ámbito de Negociación han reiterado que el proyecto de Ley, que ya no podrá terminar su tramitación parlamentaria por la disolución de las Cortes Generales, no puede “caer en saco roto”, y tiene que ser una de las principales prioridades del nuevo Gobierno.

Al respecto, los sindicatos recuerdan que las negociaciones mantenidas en los últimos tres años con el Ministerio de Sanidad posibilitaron acordar un proyecto de Ley muy beneficioso para todo el personal de la sanidad pública, por lo que entienden que deberá ser el “punto de partida”, incluso incorporando nuevas mejoras, para el próximo Ejecutivo.

SATSE-FSES, FSS-CCOO, UGT y CSIF apuntan que, de manera leal y constructiva, trabajaron en todo momento y durante más de tres años, dentro del órgano legitimado para negociar las condiciones del personal estatutario, para que la reforma del actual Estatuto Marco, que data de 2003, contemplase las mejoras y avances que necesitan el conjunto del personal del SNS, buscando siempre establecer unas condiciones laborales básicas y comunes que verdaderamente supongan un paso adelante para todo el personal estatutario sin distinción entre categorías ni servicios de salud.

Mejoras sustanciales

Fruto de ese trabajo, añaden, fue el acuerdo alcanzado el pasado mes de enero con el Ministerio de Sanidad que llevó al Gobierno a aprobar un Proyecto de Ley con mejoras muy relevantes en materia de jornada y descansos, conciliación, estabilidad en el empleo, movilidad, salud laboral, clasificación y desarrollo profesional. También incorporaba un avance decisivo para poder acceder a la jubilación anticipada y parcial en un futuro muy próximo.

De igual manera, las organizaciones sindicales del Ámbito de Negociación inciden en que el trabajo que realizaron llevó al Gobierno a decantarse por mantenerse fiel a la negociación desarrollada en el órgano legalmente establecido para ello hasta alcanzar el acuerdo que se firmó en enero y que permitió finalmente que el Proyecto de Ley iniciase su tramitación en el Congreso de los Diputados.

Las presiones ejercidas por algunos colectivos y determinadas organizaciones sindicales en sentido contrario no lograron finalmente imponer su visión de un nuevo Estatuto Marco fragmentado e injusto que, en lugar de buscar el beneficio de todo el personal del SNS, hubiese dado lugar a crear diferencias y desigualdades sin justificación entre los y las profesionales de la sanidad pública, señalan.

Próximo año

“Tenemos claro que el texto del Proyecto de Ley acordado debe ser una de las primeras tareas que el nuevo Gobierno aborde con la mayor urgencia posible de cara a que, al inicio de la próxima legislatura, llegue de nuevo al Congreso de los Diputados y se inicie su tramitación para que pueda ser aprobada a lo largo del próximo año”, apuntan.

Las organizaciones sindicales firmantes del texto lamentan profundamente que todo el ruido generado en torno a la reforma del Estatuto Marco, basado en demasiadas ocasiones en informaciones equivocadas, interpretaciones interesadas o afirmaciones que no se correspondían con el contenido real del texto, haya contribuido a retrasar y dificultar su tramitación por parte de múltiples actores.

Esta última circunstancia, junto con el cambio de posición unilateral del Ministerio de Sanidad, con respecto a temas tan importantes como la mencionada jubilación anticipada y parcial, que finalmente entró en el texto definitivo por las presiones ejercidas, son la causa del retraso en la tramitación del nuevo Estatuto Marco, impidiendo que los frutos de una negociación seria y rigurosa sean hoy una realidad.

Parálisis

Según afirman, el resultado de la actual situación es especialmente negativo para los y las profesionales del Sistema Nacional de Salud. “Se mantiene vigente una norma aprobada en 2003 y se paraliza la posibilidad de avanzar en el reconocimiento y consolidación de nuevos derechos y mejores condiciones laborales para el conjunto de profesionales”, añaden.

“Quienes han contribuido a bloquear o retrasar este proceso deben ser conscientes de que impedir que avance el nuevo Estatuto Marco no supone mantener la situación a la espera de una norma mejor, sino a perpetuar el marco de 2003 y aplazar mejoras y derechos que los profesionales del SNS llevan años reclamando”, recalcan.

 Por último, SATSE-FSES, FSS-CCOO, UGT y CSIF reiteran que, al igual que han hecho en los últimos tres años, en la próxima legislatura seguirán trabajando fieles a su compromiso de lograr aprobar una Ley que garantice y consolide derechos comunes para todos los y las profesionales del Sistema Nacional de Salud.

“Al nuevo Gobierno y a los partidos políticos que formen parte de las nuevas cámaras parlamentarias les pediremos que prioricen las necesidades de nuestro sistema sanitario y de los casi un millón de trabajadoras y trabajadores que forman parte del SNS y culminen una reforma fundamental para mejorar y modernizar sus condiciones laborales”, concluyen.